Sra.: J. A. G.
Padres: divorciados
Alumno: Augusto Llorantes Idhes
Edad: 4 años
EN EL RELATO SIGUIENTE SE PUEDE APRECIAR DE MANERA BREVE LOS INTERCAMBIOS SOCIALES QUE UN NIÑO DE CUATRO AÑOS,EN EDAD PREESCOLAR, VIVE DE MANERA MÁS BIEN POCO PARTICIPATIVA, PERO NO POR ELLO, MENOS IMPORTANTE PARA EL DESARROLLO DE SU PERSONALIDAD LA CUAL SE ENCUENTRA EN LA ETAPA MÁS IMPORTANTE DE FORMACIÓN. POR TANTO, SE PLANTEA EL PROBLEMA, DE CÓMO FAVORECER UN DESARROLLO ARMÓNICO, QUE AL MISMO TIEMPO LE FAVOREZCA EL SER RESPONSABLE, AUTÓNOMO Y QUE LA EXPERIENCIA ESCOLAR LE RESULTE ÚTIL Y GRATIFICANTE, A PARTIR DE UNA EXPERIENCIA EN LA QUE EL NIÑO SE ENCUENTRA, DE MANERA INVOLUNTARIA, IMPLICADO.
ALGUNAS DE LAS CARACTERÍSTICAS DE LA SITUACIÓN SOBRE TODO EL NOMBRE HAN SIDO O BIEN OMITIDOS, O BIEN CAMBIADOS PARA EVITAR SU RECONOCIMIENTO.
SITUACIÓN PRESENTADA: El niño se opone y se resiste a entrar al aula, la madre le dice que no pasa nada, que se meta. El niño llora, con una intensidad que evidentemente no corresponde a tal experiencia.
Cuando la madre pasa junto al psicólogo, ésta le dice que ya había hablado con el niño, y éste contesta que no era cuestión de hablar, sino de actuar, ella complementa diciendo que también es de hablar, a lo cual habrá que darle la razón.
El caso es que ella trata de persuadirle de que se meta al salón. El niño llorando, le dice que “no quiere”, ella insiste agregando que “no pasa nada”. La directora, del preescolar, que ya había observado la falta de autoridad y firmeza por parte de la madre, simplemente toma al niño y se lo lleva al salón, bajo los llorosos ojos de la madre.
La madre acepta la entrevista, no es por propia iniciativa, ni por que ella viva un dilema, es más bien llamada por el área. Se inicia buscando la involucración de la mamá en la experiencia, explicándole que la reacción del niño, es desproporcionada a la situación, y sobre los mecanismos probables que provocan dicha respuesta.
Se trata de generarle un cuestionamiento,un dilema que le lleve a reconsiderar la atención que como madre le está brindando a su hijo, es por lo que se le pregunta, de entrada, sobre lo que ella considera que es la educación.
Educación: no consentirle -dice-, pues los abuelos lo complacen en todo, debe de haber reglas en el niño. Se reconoce en su respuesta que ella no está de acuerdo con la forma en que, por lo menos, el abuelo se relaciona con su nieto. La relación que se forma en el entorno del niño, es de tal importancia, que sería deseable el conocer tanto como unos minutos de intervención, por cierto no pedida, lo permitan.
Pertenece a una familia que sustituye a la desintegrada por el divorcio de los padres. Es el primer hijo y es el único, de madre divorciada.
El padre –dice- no se hace cargo del alumno, habían acordado que los sábados “se lo iba a prestar” (sic), pero se dio cuenta que se lo llevaba con la nueva pareja. Ella entonces le dijo que ya no se “lo prestaba”. Ahora si le habla a su hijo cada seis meses es mucho, y el niño no lo puede ver, no le gusta, se le esconde.
La señora, tras el divorcio, retomó sus estudios terminando la prepa y posteriormente siguió una carrera en relaciones internacionales. Del ex esposo dice que trabaja con un hermano, pero ahora, como con él no le habla, no sabe a qué se dedica actualmente.
El niño ve como padre a su abuelo materno. Él le brindó la imagen paterna al niño. La madre habla con él, sobre cómo educarlo más adecuadamente, le dice que sí, pero todo lo que le dijo lo ignoró ya en los hechos. El día de ayer, le dijo cómo se había portado, y ella le pide al abuelo que le castigue, por supuesto que no lo hizo. Aquí podría ser deseable, el que la entrevistada diera indicadores sobre lo que es brindarle la imagen paterna, pues, en cuanto a imponerle reglas de comportamiento y fomentarle el uso del juicio de realidad, no parece ser muy adecuado.
Se le comenta a la madre sobre la importancia de que todo individuo se incluya en una red de intercambios que están regidas por normatividades, y existe una etapa en la vida de la persona en que se inscribe más claramente dichas normas y ese momento es precisamente el control de esfínteres, es decir, el momento en que el niño le avisa a la madre para usar el retrete y evacuar los desechos orgánicos. Es, pues, de importancia el retomar dicha etapa en donde empezó a utilizar el retrete. Es así, como aprende, y comprende que el ambiente social le pide algo, un comportamiento, que es un rol, una forma determinada de comportarse en situaciones distintas.
EL PROCESO DE SEPARACIÓN:
Preguntada sobre cómo era la relación de padre a hijo ella menciona que quería mucho a su hijo, lo notaba pues en cuando llegaba del trabajo se dirigía a él, y se veía contento. Ella se dio cuenta de que tenía otra mujer, la cual estaba embarazada, desde enero, dos meses antes de la separación. Pero esto pasó después de todo el proceso de separación o por lo menos durante.
El le impidió que siguiera estudiando, a pesar de que ella le había dicho que quería seguir estudiando, dice que era super-celoso. Se salió de la escuela, sin terminarla precisamente debido a los celos de su marido. La última vez que habló con él, como en Agosto. Lo vio y cuando estaba platicando, él le pregunta si entró a la escuela, y observó como que se encendió al saber que ya iba a terminar, no lo acepto. Le dijo que nunca haría nada, minimizándola. En cuanto a su función como padre menciona que en una ocasión le llegó con una loncherita, cuando ella previamente le había pedido que le comprara unos zapatos, relacionó entonces que dado que él se unió con una chica que ya tenía un niño, pensó que era una lonchera que ya había usado uno de los hijos de la otra pareja de su ex esposo.
Menciona que cuando lo ve se lo trata de ganar con juguetes (el papa al hijo) le llega con una bicicleta, o cualquier juguete, siempre cuando fuera grande y ostentoso.
"LOS PREMIOS"
Le dijeron ¿quieres tu avión? Te vas a quedar en la escuela, y a la salida te daremos tu avión, la madre dice que no se lo comprará. Ella, considera que los papás ya le ayudaron mucho, y quiere salir adelante, aunque, al mismo tiempo, sabe también, que sus papás no le reprocharán el que le han estado ayudando.
No se hizo cargo de la pensión alimenticia. La muchacha, le dijo que tenía a su hijo. Ella iba a hacer una demanda, para quitarle la patria potestad pero, el lic, le dice que es un arma de doble filo, “no te paga, le embargas, pero también te pide al niño” y ella decide que no “le presta más al niño”.
Es aquí, que se puede intervenir, pues si se le está proponiendo una recompensa para que se quede en el preescolar, el efecto puede ser contrario a lo esperado, pues puede reforzar la idea de que el preescolar es un lugar que implica un sacrificio al que hay que compensar con un premio, es decir, el carrito. Se le dice esto a la madre para que lo tome en cuenta.
LA VIDA AFECTIVA DE LA MADRE.
La madre tiene una pareja. Tiene conociéndolo dos años, estudia una carrera administrativa y trabaja en recursos humanos. Dice que lo estuvo rechazando durante un tiempo, diciéndole que se encontraba muy bien, y no quería involucrarse en otra relación, es apenas hace cuatro meses que le dio la oportunidad. Refiere que es muy paciente con el niño, aunque evitó mencionar, cómo es que su hijo respondió a esta relación.
RESPUESTA DEL ALUMNO.
Después de dejar pasar un tiempo, me dirigí al aula para observar el comportamiento del alumno, estaban en el momento del refrigerio, sentado en su lugar, comiendo de una torta. Saludé a la maestra preguntándole sobre el comportamiento de su alumno Augusto Llorantes. Me contestó que le dijo que si se portaba bien le daría una estrellita de no ser así que lo sentiría mucho pero no le daría nada, es el método del premio y el castigo, me dijo, saludé a otros niños, y tras un momento, le pedí al niño que me acompañara tomándolo de la mano, al mismo tiempo en el que le decía que le haría unas preguntas. Eso fue suficiente para que el niño empezara a llorar, la maestra al ver su reacción le trata de convencer de que no “pasa nada” (exactamente lo mismo que le dijo la mamá) y seguimos rumbo al aula de apoyo.
METODOLOGÍA DE TRABAJO EN LA RELACIÓN PSICÓLOGO CON EL ALUMNO:
Al alumno no le dijo nada para que dejara de llorar, más bien se lo aceptó con la siguiente intervención: “¿tienes ganas de llorar?” con lo cual deja de hacerlo. Acto seguido, se le presentó una serie de figuras de animalitos domésticos, salvajes, mamíferos, aves, etc.
PROPÓSITO: Se trataba en primer lugar de motivar al alumno, que le diera gusto el aprender algo, que se involucrara para la ejecución de una tarea sencilla, establecer la relación de confianza, que le encuentre significado a las actividades escolares, darle instrucciones, que logre nombrar a los animales, su percepción,despertar su interés,así como su atención y clasificación. Todo en esta simple actividad.
En cuanto a la actividad y motivación del alumno, se le realizó una tarea para observar de manera directa el funcionamiento del alumno. Clasificación, seguimiento de instrucciones (cierra los ojos, etc.), el propósito, que el alumno le encontrara sentido y significado a la participación en el preescolar, se le dijo que había que reconocer a los animalitos, que seguir instrucciones que clasificar. El resultado fue que el alumno solo acertó cerca de un veinte por ciento de las exposiciones.
RESULTADOS: El alumno logra nombrar al elefante y al caballo solamente. Le dije que pusiera de un lado los animalitos que conocía y de otro extremo los que no. Ante la figura de la vaca, le pregunté sobre si sabía de qué animal tenemos la leche, y contestó que no sabía al tiempo que se encogía de hombros. El hacerle ver que no conocía el nombre de la mayoría de los animalitos fue aprovechado para decirle sobre el por qué quería que asistiera al preescolar: para aprender lo que no conoce, llevando con ello la intención de que le encontrara sentido, utilidad, y significado. Llegado a este punto, se le puede preguntar al alumno sobre lo que le pareció la actividad, cómo se sintió,así como si aprendió algo.
Conclusiones:
Es de considerar que las manifestaciones de los niños de esa edad pueden ser un complemento a la comunicación verbal incipiente, ya que se encuentran en una etapa en donde el vocabulario del niño depende mucho de su experiencia y de su edad., por tanto:
El llanto, si bien pareciera ser una respuesta ante la angustia que le representa lo nuevo de la experiencia, el grado de dificultad de las exigencias, y la separación de la madre, la cual es la que lo trae al preescolar a partir del mes de enero, bien pudiera estar vinculada a la experiencia de separación, descuido y abandono por parte de la figura paterna.
El niño no está ubicando a la figura de autoridad, ignorando lo que se espera de él, y así mismo evitando asumir sus responsabilidades propias para su edad.
Que era muy posible el que hiciéramos llegar al abuelo. Como se puede apreciar este caso es una variante de aquellos en los que la madre tiene que trabajar y dejar a su hijo al cuidado de los abuelos, con la consecuencia más visible: una pérdida de su autoridad como madre, la cual debe ser la representante de esa red de intercambios y normatividades. Tanto los padres, como la maestra, a juzgar por su única intervención escuchada por ella, en el sentido de que le daría al niño un premio "estrellita", si se "portaba bien", pero jamás le explicó al niño, lo que ella considera que sería "portarse bien", es decir, no le dice lo que espera de él.
Recomendación: Se le comenta a la mamá de Augusto, que es importante que todos los implicados en el proceso de socialización del niño se pongan de acuerdo en lo que esperan de él, así como el que sean congruentes entre ellos; así como ser cuidadosos con lo que refuerzan, sobre todo en la secuencia de acto, y consecuencia. Propiciarle experiencias que le resulten gratificantes, que participen en actividades recreativas, así como el que le deleguen responsabilidades asignándole pequeñas tarea, que la madre le dedique tiempo para facilitarle la expresión verbal de sus emociones, de sus experiencias, leyéndole cuentos, a la vez que haciendo que le repita lo que más le llamó la atención del relato. En fin, y que si tiene tiempo, pues sería también deseable que empezara haciendo historia del desarrollo de su hijo a partir de un diario de los asuntos más importantes en su proceso de crecimiento.
Psic. Gervaxio Montes